Fuente: EFE
05/20/2018

Dublín, 20 may (EFE).- La campaña del referéndum sobre el aborto que se celebra este viernes en Irlanda entra en la recta final, con ventaja en las encuestas para los partidarios de liberalizar una de las legislaciones más restrictivas de Europa.

Como se esperaba, el debate entre ambos bandos ha estado marcado por una alta emotividad, controversia y, en línea con los tiempos que corren, por la difusión de noticias falsas, las "fake news" que se mueven con soltura en asuntos tan delicados como el aborto, sobre todo en un país en el que la Iglesia católica, a pesar de los escándalos, aún mantiene una gran influencia.

Por este motivo, gigantes tecnológicos como Facebook y Google tomaron a mitad de la campaña decisiones sin precedentes para limitar la aparición de anuncios o informaciones inapropiadas, a fin de evitar influencias externas en este proceso democrático, tal y como se sospecha que ocurrió en las últimas elecciones estadounidenses o en el referéndum británico sobre el "brexit".

Facebook comenzó el pasado 8 de mayo a bloquear anuncios procedentes del extranjero y, un día después, Google dejó de publicar toda la publicidad, sin excepciones, relacionada con este referéndum, lo que provocó las protestas de los grupos provida y la Iglesia católica, pues consideraron que salían perjudicados.

Los expertos analizarán en el futuro si esas medidas han contribuido a formar opiniones mejor contrastadas en los poco más de tres millones de irlandeses que están llamados a las urnas para pronunciarse sobre una reforma de la Constitución que permita suavizar la actual ley del aborto.

El Gobierno irlandés, dirigido por el partido democristiano Fine Gael, ha propuesto eliminar la llamada "octava enmienda", incluida en el artículo 40.3.3 de la Carta Magna y que garantiza de igual manera el derecho a la vida del "no nacido" y de la madre.

De acuerdo con esta provisión, la legislación vigente solo permite la interrupción del embarazo en circunstancias excepcionales, como cuando la vida de la madre corre peligro, que incluye la amenaza de suicidio, pero no contempla casos de incesto, violación o malformaciones del feto.

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, ha recordado, no obstante, que la ley no funciona, pues miles de mujeres de este país siguen viajando cada año al extranjero para interrumpir sus embarazos.

El líder conservador, de 39 años, médico de profesión y abiertamente gay, también considera injusto que la legislación prevé penas de cárcel de hasta 14 años para las mujeres y los profesionales de la sanidad que procuren un aborto al margen de las normas actuales.

Aunque no hay nada decidido, el Ministerio de Sanidad tiene previsto redactar, si desaparece la "octava enmienda", una nueva legislación que podría permitir el aborto en todas las circunstancias durante las primeras doce semanas de embarazo y, en casos excepcionales, hasta las veinticuatro semanas.

Para sus detractores, esa nueva ley abriría la puerta a los llamados "abortos a la carta" y a las terminaciones de embarazos de "no nacidos" con malformaciones físicas o psíquicas.

Los líderes de los principales partidos de la oposición también se han situado al lado de Varadkar en esta cuestión pero, como sucede con el Fine Gael, el centrista Fiana Fáil, segunda fuerza, y el Sinn Féin, tercera, reconocen que existen disidencias internas.

El Gobierno de Dublín promulgó en diciembre de 2013 la primera ley sobre el aborto de la historia de la República de Irlanda, pero varias organizaciones humanitarias han denunciado que continúa siendo una de las más restrictivas y represivas del mundo.

Las últimas encuestas indican que la mayoría del electorado votará a favor de reformar la ley, aunque su ventaja se ha reducido en el último mes.

Un estudio publicado el pasado jueves por el diario Irish Times reveló que el 44 % del electorado votará "sí", frente al 32 % que apoya el "no", mientras que un 17 % sigue indeciso.

Respecto a la anterior encuesta, efectuada por ese medio en abril, el bando del "sí" había perdido tres puntos y el del "no" avanzó cuatro, mientras que el número de indecisos se redujo en tres puntos.

Los expertos sostienen que ambas partes contaban con que sus diferencias se acortarían a medida que avanza la campaña del referéndum, una tendencia que posiblemente continuará en la última semana, si bien todo apunta a que el "sí" logrará la victoria.


17 Me alegra 17 Me gusta 14 Me enoja 16 No me gusta

2016 HR2M WebSolutions LLC - ALL RIGHTS RESERVED
LaConexionUsa POBOX 228

Bienvenido a LaConexión