De Raleigh, Durham, Cary, Chapel Hill, Henderson, Siler City y Tarboro, 1.232 marcharon en Washington para pedir a Obama que cumpla su promesa de reforma migratoria
TEXTOS / FOTOS PAOLA JARAMILLO Y WALTER GÓMEZ
WASHINGTON D.C- Al menos 1.200 personas de las ciudades de Raleigh, Cary, Chapel Hill, Henderson, Siler City y Tarboro fueron parte de la comitiva de Carolina del Norte que marchó este domingo en el National Mall frente al Capitolio de Washington para pedir al Congreso y a la Casa Blanca que aprueben una reforma migratoria comprensiva este año. Y el viaje valió la pena, ya que después de ver más de 175 mil inmigrantes de diferente nacionalidades y estados que acompañados por sus familias, desafiaron la distancia y el miedo, los rostros cambiaron, él ánimo creció, y principalmente, las esperanzas cobraron fuerza.
VOCES DE CAMBIO
En los alrededores, miles de inmigrantes y aliados, ciudadanos americanos, indio, judíos, musulmanes, vietnamitas y chinos exigían al Congreso una pronta solución. “Sí se puede", gritaban unos. "Estamos cerca", "Vamos ganando", "Los inmigrantes unidos..." “El cambio necesita valentía” o “legalización es la solución”, son los gritos de guerra, similares a los de 2006, pero esta vez con un marco diferente: le exigen al presidente Obama que cumpla una promesa de campaña.
“Me siento feliz” dijo a La Conexión, Marisol Hernández, una de las participantes de Raleigh, “ver tanta gente reunida, luchando por un mismo objetivo y sin distinción, es maravilloso. Hoy todos somos uno”, mencionó. “Yo me siento orgulloso”, manifestó Antelmo Bolaños, organizador del grupo de Henderson, “pudimos reunir la gente para completar un bus, y fue gracias a La Conexión, que es nuestro periódico preferido y que nos mantiene informados, que nos decidimos y lo logramos. Nos sentimos muy felices y dispuestos a seguir trabajando hasta que este sueño se convierta en realidad”.
ENTRE CANTO Y MARIACHI
La tarde del domingo fue una fiesta latina en el National Mall. Entre batucadas de brasileños y mexicanos, un grupo salvadoreño tocando un merengue y una delegación de California con un mariachi y hasta un ballet folclórico, todos los grupos que iban llegando portaron diferentes pancartas con leyendas alusivas a la marcha. Pero lo que más portaron con orgullo fue la bandera de Estadounidense que unida a su propia bandera los hizo recordar de dónde vienen. La Marcha Por América: una mezcla de culturas y grupos étnicos que le mostró que la reforma migratoria es un compromiso social necesario y urgente.
UNIÓN
El mitin reunió a reverendos, rabinos e imanes en una oración interreligiosa. Discursos de legisladores como el senador Robert Menéndez, además del orador principal, el congresista demócrata por Illinois Luis Gutiérrez, quien declaró que "la lucha no se ha acabado ahora, sino que empieza ahora". Hablaron también Janet Murguía, directora del Consejo Nacional de La Raza y la actriz Lucía Méndez. La voz republicana no estuvo ausente y el congresista Lincoln Díaz-Balart (R-FL) aprovechó para enfatizar la lentitud con que los demócratas han movido el tema.
Una sola voz se escuchó en Washington D.C
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