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Renace la vida en Stony Brook

April 11, 2012

Aida Vázquez (d), junto a sus hijos y los niños que tiene a su ciudado, en las afueras de su casa en Stony Brook

Aida Vázquez (d), junto a sus hijos y los niños que tiene a su ciudado, en las afueras de su casa en Stony Brook/P.J/p>

RALEIGH- Cuando Aida Vázquez supo que un tornado había pasado por Stony Brook dejó lo que hacía en el mercado y se devolvió rumbo a su hogar.  A menos de un mes de haber invertido todos sus ahorros en la compra de una casa móvil donde, actualmente reside con su esposo y sus dos hijos pequeños, sintió lo peor. Y al llegar no se equivocó. Una estela de destrucción rondaba cada rincón del parqueadero. Pensó en su familia- que también vive en el lugar- y los vecinos.

De acuerdo con Aida, ésta es una de las pocas casas móviles que quedan por demoler

De acuerdo con Aida, ésta es una de las pocas casas móviles que quedan por demoler /P.J

La familia de los niños fallecidos levanta una oración por el descanso de sus hijos

La familia de los niños fallecidos levanta una oración por el descanso de sus hijos /W.G.

La traila donde perdieron la vida los pequeños

La traila donde perdieron la vida los pequeños /W.G.

Informe especial Stony Brook

Por Paola Jaramillo

En el camino, en sus oídos retumbaba el llanto de los habitantes del sector. Luego de abrirse paso entre escombros y la multitud, finalmente llegó y con alegría encontró que, al menos a ella, solo un árbol le había caído a su traila.  No obstante, y aunque el daño no fue mayor, permaneció, cerca de dos meses, pagando renta donde unos amigos, hasta que con la ayuda de la Agencia para el Manejo de Emergencias (FEMA), logró repararla.

“Se siente feo”, dijo a La Conexión, “uno piensa lo peor, aunque gracias a Dios, nadie en mi familia resultó lastimado. Nunca había visto algo así. Fue terrible”. Hoy vuelve a sonreír y ayuda a otras madres hispanas con el cuidado de sus niños. El caso de su hermana, Tomasa, que por 13 años ha vivido en Stony Brook, fue diferente y aunque se siente agradecida con la vida, por haberle dado una segunda oportunidad, se vio en aprietos económicos ya que no recibió ayuda de ninguna agencia. “Mi casa sufrió serios daños”, contó a este medio, “tenía seguro y por eso FEMA no pudo ayudarme, creí que la aseguradora iba hacerlo, pero al final, me tocó terminar pagando. Estuve fuera más de tres meses”, mencionó Tomasa.

De regreso en sus hogares, ambas se sienten agradecidas con la vida aunque aún el temor es latente. “Cuando hay rayos o se acerca una tormenta los niños se asustan. Eso queda en tu cabeza. No se borra fácil”, acotó Aida. Este lunes 16 de abril, la comunidad recordará el primer aniversario de una serie de tornados que golpearon el sector, los más fatídicos e inesperados que, hasta ahora y en este siglo, se han vivido en Wake.

Las comunidades latinas y afroamericanas fueron las más afectas, en especial el parque de casa móviles Stony Brook, ubicado en pleno corazón de la ciudad, a escasos 10 minutos del centro de Raleigh.  Allí, cerca de 200 familias, la mayoría hispanas, vieron como sus residencias eran borradas del mapa, otras parcialmente dañadas y lo peor, como cuatro niños: los hermanos Kevin y Osvaldo Coronado, de 3 y 8 años y sus primos, Daniel Quistan Niño, de 9 y la bebé Yaire, hermana de Daniel, fallecieron cuando el paso mortal destruyó la casa de su tía Cristina Álvarez quien los cuidaba, mientras los padres de los primeros, Manuel y María Angélica, estaban trabajando.

DAÑOS

De acuerdo con Jennifer Ludovice, directora de comunicaciones de la compañía ARC,  aproximadamente 60 casas quedaron dañadas en diferentes “grados” .  “La mayoría eran de propiedad de los residentes”, dijo a La Conexión.  Nosotros tratamos de indagar más a fondo acerca del número de casas recuperadas, el costo de los daños y si la compañía ARC había implementado medidas de precaución para alertar a los residentes si fenómenos de esta naturaleza suceden de nuevo, pero la vocera solo nos comentó que, “Stony Book ha avanzado en la reconstrucción de la comunidad después del trágico suceso. Seguimos apoyando a nuestros residentes en sus esfuerzos por volver a la normalidad”.

Para Aida, tal vez ese “apoyo” se refiere a que han cortaron árboles. “Aunque nos generó otro problema y es que las trailas se calientan o enfrían mucho y gastamos mucho dinero en energía, pero entendemos que es por precaución. De allí, nada más. Es más, la de enfrente (señalando la casa móvil) aún no la han demolido”.  “A nosotros no nos dieron ayuda de ningún tipo, mientras estábamos fuera, esperando a que las casas las arreglaran, pagamos renta en dos partes”, mencionó Tomasa.

pérdidas millonarias

De acuerdo con Sarah Williamson, vocera del Departamento de Comunicaciones del condado Wake, los tornados dejaron pérdidas económicas de 115 millones de dólares.  En cuanto a los refugios, se abrieron dos, uno de ellos ubicado en la escuela Heritage, el que permaneció funcionando hasta el 23 de abril, cuando los que aún estaban fueron trasladados a otro ubicado en las residencias estudiantiles de la universidad estatal del Carolina del Norte.  Cerca de 100 familias hispanas permanecieron allí y decenas más en casas de amigos y familiares. 

RECUPERACIÓN

De acuerdo con Williamson, la recuperación en el condado es a largo plazo, pero según los informes, está muy avanzada. “El esfuerzo va bien”, dijo, “las familias y las empresas que optaron por permanecer en la comunidad han restaurado sus vidas y negocios. Sin embargo, algunos siguen recibiendo tratamiento de salud mental”. Desde este punto, lo más significativo es que todavía hay que hacer que la gente reconozca que este tipo de eventos, entre otros, se dan en condado Wake.  “Es responsabilidad de cada individuo y la familia prepararse”.

Para ello, la vocera recomendó buscar información en las páginas de Internet como ReadyWake.com, ReadyNC.org (o ListoNC.org, en español) y FEMA.gov.  De la misma manera, aconsejó que en situaciones climáticas adversas, las personas deben prestar atención a las estaciones locales de radio y televisión.

¿CAMBIOS?

Sin embargo, es poco lo que en materia de prevención y seguridad se ha hecho y mucho lo que falta por hacer. Como lo comentó Gabriela Zabala, directora de la oficina de Asuntos Hispanos/Latinos de la gobernación a La Conexión.  “Lo ideal es que el Departamento de Emergencias de Carolina del Norte tenga una persona que se encargue de coordinar tanto la información en español para los medios como para la misma comunidad”, dijo “y aunque ya eso se ha manifestado a los encargados, por cuestión de presupuesto no se ha hecho, pero es una obligación del Estado”.

Por otro lado, en el Asamblea General o en la Junta de Comisionados del condado Wake no se trataron iniciativas relacionadas con el establecimiento de medidas de seguridad, tales como instalación de sirenas en las comunidades más vulnerables o cortar, de maneras obligatoria, los árboles en casas móviles. “Nada de eso se hizo” , ratificó. Ahora, lo que sí se consiguió fue que el Departamento de Emergencias cuente con al menos tres estaciones fijas en su sede para que personal bilingüe atienda a nuestra comunidad en caso de que ocurra otro suceso.

De la misma manera, y por iniciativa de la oficina de Asuntos Hispanos/Latinos de la Gobernación y aprovechando que 30 hispanos en el Triángulo han recibido entrenamiento en manejo de emergencias, se logró que bajo la batuta de John Faison, de El Centro Internacional de Raleigh y Rogelio Valencia, de Servicios Humanos del estado, se coordine un equipo de voluntarios. Lo que significa que cada vez que haya una emergencia, serán ubicados en el lugar y con la información indicada, para que la comunidad reciba la ayuda que necesite y en español. El grupo se llama Wake County Disaster Relief Team.

No obstante, aún es mucho lo que falta por hacer. “Educación para la comunidad”, comentó Zabala, “alguien que coordine los medios de comunicación, las agencias sin fines de lucro, el gobierno y la comunidad”, lo que según la directora, debe partir de nuestros mismos miembros.  “Nadie lo va hacer por ellos. La comunidad debe tomar la iniciativa”.

TIEMPO DE REFLEXIÓN

Para conmemorar el 16 de abril y no olvidar a los que se fueron, pero a la vez para festejar la vida, el 21, en un evento privado, la compañía ARC ofrecerá una ceremonia de recordación.  “Estamos en el proceso de la creación de un monumento para conmemorar a aquellos que perdieron mucho en este desastre natural. La dedicación será un evento privado para los residentes de la comunidad, que se celebrará tras el primer aniversario de la tormenta”, concluyó Ludovice.  Stony Brook, una comunidad que vive entre la esperanza, el miedo y la recordación, pero que vuelve a la vida como los guerreros que son.

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