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Demandan a sistema escolar de Wake por discriminar a hispanos

June 13, 2012

María Rosa Rangel (i), Tony Tata y Elisa Caballero Miller de las escuelas públicas de Wake

María Rosa Rangel (i), Tony Tata y Elisa Caballero Miller de las escuelas públicas de Wake /Archivo

CHARLOTTE- Dos grupos de defensa de los derechos civiles presentaron ayer, martes 12 de junio, una demanda al Departamento de Educación contra un sistema escolar de Carolina del Norte por discriminar a estudiantes hispanos y a sus padres.

Alexandra Vílchez

El Southern Poverty Law Center (SPLC) y el Proyecto de Defensa de Servicios de los Niños del Legal Aid of North Carolina (ACS), habían enviado una carta el mes pasado al  Sistema Escolar del Condado Wake (WCPSS), en Raleigh, capital del estado, exigiendo cambios en la manera de enviar documentos a padres con limitado dominio del inglés.

Según un comunicado emitido por las organizaciones, la demanda fue presentada en nombre de tres alumnos hispanos y describe cómo sus padres no fueron capaces de leer y entender importantes comunicaciones de la escuela que estaban sólo en inglés.

Estas incluyeron razones de suspensiones de largo tiempo de sus hijos, proceso de apelación y materiales sobre opciones de educación especial en su idioma natal.

“Al proporcionar en inglés esta información a los padres que dominan ese idioma y no en español a los hispanohablantes, el sistema escolar ha discriminado contra estos estudiantes y ha violado las leyes federales, estatales y política local”, apuntó el comunicado.

CORREGIR LAS VIOLACIONES

La población hispana en las escuelas de Wake es la de mayor crecimiento del sistema educativo, que representa el 15% del total de 146.000 estudiantes y los estudiantes con limitado dominio del inglés (LIP) suman 7,5%.

“Antes de presentar la demanda, dimos oportunidad a WCPSS de responder y corregir estas violaciones”, apuntó Peggy Nicholson, abogada de ACS. “El distrito no estuvo dispuesto a comprometerse en la traducción automática de los materiales educativos ni de las suspensiones. Si están dispuestos a proteger los derechos civiles de los estudiantes más vulnerables, una solución más adecuada es necesaria”, apuntó.

Las autoridades de WCPSS respondieron a la demanda exponiendo los mismos puntos resaltado el pasado mes de mayo cuando las organizaciones enviaron su carta de advertencia. “Nosotros valoramos a todos nuestros estudiantes y sus familiares en WCPSS incluyendo a los que hablan español. Hemos establecido relaciones con los grupos, líderes y medios de comunicación para responder a las necesidades de esa comunidad”, afirmó en su declaración Tony Tata, superintendente del sistema escolar de Wake.

Inclusive, WCPSS realizó una conferencia de prensa con los medios hispanos del área calificando de “mal entendido, incidente desafortunado y falta de información” a las exigencias de los grupos de defensa. “Nosotros tenemos todos los documentos en español, además, los padres deben entregar al profesor firmado un papel (en español) donde confirman que han leído junto a sus hijos, las políticas y procesos de suspensiones”, resaltó en aquella oportunidad María Rosa Rangel, portavoz de WCPSS.

EL SEGUNDO EN SER DEMANDADO

La portavoz resaltó a Efe que el sistema escolar cuenta con 27 traductores, la mayoría hispanos, que trabajan en las diferentes escuelas. Sin embargo, el sistema escolar de Wake es el segundo de Carolina del Norte que es demando por grupos que defienden a los inmigrantes por supuestamente discriminar contra estudiantes y sus familias.

En mayo de 2011, el SPLC presentó una queja formal al Departamento de Educación contra el Sistema Escolar de Durham (DPS), al norte de Wake, por situaciones donde los alumnos hispanos no se sentían bienvenidos y percibían un “ambiente hostil”.

Entre las quejas de los padres resaltaron la falta de intérpretes calificados para atender a más de 6.080 familias del sistema que no dominan el idioma inglés. También denuncias de casos donde los alumnos hispanos recibieron “insultos étnicos” por parte de sus profesores y a algunos se les exigió presentar documentos de residencia legal en el país para poder inscribirse en los centros educativos.

Desde entonces, se han realizado varias reuniones entre el sistema escolar y los padres hispanos para resolver los problemas de comunicación además de mejorar las políticas antidiscriminatorias, traducción de reportes de notas y mejor comunicación en español.

“Las escuelas públicas de Wake deben poner fin a esta discriminación y reconocer que estos estudiantes y sus padres tienen los mismos derechos que los que hablan inglés. Se trata de asegurar que cada uno tenga las mismas oportunidad de triunfar”, enfatizó en un comunicado Caren Short, abogada de SPLC. EFE.

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